ATROFIA CEREBELOSA


Con la edad se produce la pérdida progresiva de células nerviosas. Macroscópicamente, el cerebro atrofiado disminuye de peso (menos de 1200kg), se adelgazan las circunvoluciones, se ensanchan los surcos y adquiere un color ligeramente amarillento, por el depósito de pigmento degenerativo.
Estas alteraciones destacan en el lóbulo frontal. Sobre la superficie de corte se ve la dilatación del sistema ventricular.

La atrofia multisistémica (MSA) tiene características que se solapan: degeneración estriatonigral, atrofia olivopontocerebelosa, y el síndrome de Shy-Drager. La mayoría de los pacientes con síntomas similares a MSA presentan la enfermedad de Parkinson. El aspecto clínico es el de tipo esporádico, desorden progresivo, la edad adulta con disfunción autonómica (hipotensión ortostática o incontinencia urinaria y retención, disfunción cerebelosa parkinsonismo y signos tracto corticoespinal. MSA se caracteriza microscópicamente por la aparición de inclusiones citoplásmicas gliales.



Imagen 1

En la imagen se observa el hemisferio izquierdo del cerebelo junto al tronco encefálico en un corte sagital, que nos muestra la cara interna del órgano. La muestra se encuentra fijada pero aparentemente no se aprecia ninguna anomalía en cuanto a su color, que es de un rojo pálido o rosa en su conjunto. Es más, gracias a la fijación se distinguen bien las estructuras como la superficie o córtex, recorrida por fisuras, y la sustancia medular destacando El árbol de la vida.
Aquello que llama la atención es el tamaño del cerebelo, más pequeño de lo normal agravándose esta rareza en la zona anterior del vermis. El vermis es la estructura media que divide ambos hemisferios cerebelosos.

Por otro lado, el tronco encefálico figura normal. Se puede distinguir la protuberancia, el bulvo raquídeo y el canal ependimal.